8
octubre
1996

más Argumentos

¿comentarios?

Chile un año después... de Beijing

Ha pasado ya un año desde que las páginas de los periódicos y los informativos de la televisión chilena pusieron, por primera vez en muchos años, en sus titulares el debate sobre el género y la discriminación de la mujer. Visto desde esta perspectiva, la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer tuvo la gran virtud de poner en el espacio público la desigualdad de oportunidades y la abierta discriminación que viven las mujeres en la sociedad chilena y, aunque no logró un consenso, permitió reconocer realidades negadas.
    La participación de Chile en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, a nivel oficial y no gubernamental, fue la culminación de un proceso que se remonta a varias décadas en el cual las mujeres han venido luchando por el derecho de ser ciudadanas de primera categoría, desde la lucha por el derecho a voto, pasando por la defensa de los derechos humanos, las ollas comunes, la denuncia de la violencia y la búsqueda de mayores espacios de participación en democracia.
    En Beijing las delegaciones de 185 países aprobaron por consenso una declaración y una Plataforma de Acción, documentos que la sociedad chilena debe conocer puesto que el gobierno los suscribió y es tarea de los ciudadanos y ciudadanas asegurar que se hagan realidad. Esto sucede con todos los compromisos internacionales que el país asume y en este caso, con mayor razón porque algo histórico sucedió en China en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer: quedó claro que la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres no sólo interesa a las mujeres, sino que es fundamental para alcanzar el desarrollo a que aspira el conjunto de la sociedad.
    Las mujeres tomaron la iniciativa y ya realizaron el seminario "Beijing, un año después" en el cual participaron representantes de todas las regiones y que puso sobre la mesa una realidad: después de un año, los avances logrados se deben a la acción de las propias mujeres. Existen programas y políticas interesantes, pero insuficientes para la magnitud de las necesidades y sigue siendo indispensable que la sociedad civil se organice y realice un verdadero "control ciudadano" de los compromisos. Lo importante es que en esta tarea participen también todos los hombres que comprendan la importancia de los acuerdos logrados, para alcanzar una sociedad más libre e igualitaria.
 
 


Sabía que...
las trabajadoras agrícolas denuncian el uso de sustancias tóxicas que producen malformaciones en el feto.
Cuánto ha avanzado Chile en el cumplimiento de los acuerdos de Beijing
La Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer planteó tareas a las mujeres y a la sociedad en su conjunto. Corresponde a las mujeres organizadas difundir el sentido del proceso preparatorio de Beijing y los contenidos de la Plataforma de Acción, convocar a las distintas organizaciones a hacer suyos los objetivos y derechos contenidos en la Plataforma, presionar por la creación de mecanismos de negociación, de consulta y de opinión que les permitan participar en la puesta en marcha de la plataforma a nivel nacional y, al mismo tiempo, mantener una capacidad de reflexión.
    Por su parte, al Estado le corresponde hacer cumplir los acuerdos, porque, aunque la Plataforma de Acción de Beijing no tiene la fuerza de una Convención o de un Tratado, Chile ha suscrito libremente sus compromisos, en conjunto con la mayoría de los países del mundo, con los cuales mantiene lazos diplomáticos, comerciales y culturales. Es por tanto responsabilidad del gobierno impulsar el cumplimiento de los compromisos contraídos y del SERNAM, como organismo responsable de las políticas de Igualdad de Oportunidades, dinamizar ese proceso.
    En la medida en que el Estado y la sociedad civil asuman sus respectivas responsabilidades en el cumplimiento de los compromisos, será posible que éstos tengan verdadera repercusión en la vida de las mujeres y los hombres de Chile. Por su parte, las mujeres organizadas han mantenido la iniciativa. Todo el año anterior a la celebración de la Conferencia llevaron a cabo un proceso preparatorio a través de todas las regiones del país, con encuentros, reuniones y la redacción de un Informe no Gubernamental. Ahora, en la etapa post Beijing han retomado su organización para darle continuidad al proceso: nueve organizaciones (Cem, Cedem, La Morada, Fempress, Flacso, Instituto de la Mujer, Memch e Isis Internacional) se han propuesto el objetivo de desarrollar una estrategia que favorezca la participación de las organizaciones en el seguimiento de los acuerdos. Se trata de que, desde la sociedad civil, las mujeres exijan al gobierno el cumplimiento de la Plataforma de Acción y al mismo tiempo difundir el proceso de Beijing en todos los sectores de la sociedad.
    Del primer balance realizado durante el seminario, en el cual participaron 400 mujeres de todo el país, indígenas, campesinas, de grupos de base, ONG, sindicatos, partidos políticos y estudiantes, se desprende que los avances durante este año han sido escasos y la mayoría de ellos se han producido por el trabajo de las propias mujeres, sin que el gobierno haya tomado realmente la iniciativa de llevar adelante la Plataforma de Acción en Chile.
 

Se crea un foro político nacional
Esta vez las mujeres organizadas se han propuesto grandes objetivos a corto plazo, que van desde la formulación de agendas en cada región hasta la instalación de un Foro Político Nacional, que permita a sus representantes convocar a las autoridades de gobierno para establecer un diálogo constructivo en torno a los acuerdos de Beijing y el Plan de Igualdad de Oportunidades. Se trata de crear un espacio de negociación con el gobierno, que canalice las demandas de las mujeres y logre resultados concretos de avance.
    Pero las organizaciones de mujeres han aportado también un componente de rigurosidad al seguimiento de Beijing y es la creación de un Indice de Compromiso Cumplido (ICC) como un instrumento de fiscalización y negociación política de las mujeres que permite establecer el control ciudadano respecto al cumplimiento de los acuerdos de Beijing. Consiste en un conjunto de indicadores que evalúa en qué medida los Estados han establecido mecanismos e instrumentos, y destinado recursos para la implementación de la Plataforma de Acción. El Indice, creado por la Coordinación regional para América Latina, considera en Chile las áreas de: pobreza, participación ciudadana y acceso al poder y derechos reproductivos. En cada una de ellas, las organizaciones medirán el grado de avance y lo llevarán al Foro Político.
 


Sabía que...
Chile, México y Colombia son los únicos países que no han ratificado la Convención Interamericana para la Prevención, Sanción y Erradicación de la Violencia Contra la Mujer de Belem Do Pará.
Más participación, salud y justicia económica
Teresa Valdés e Isabel Duque, integrantes del Grupo Iniciativa, entrevistadas por Argumentos señalaron tres áreas en las cuales los avances han sido muy lentos.

La primera corresponde al nivel de participación política de las mujeres donde tres ministras, 9 parlamentarias y un 17% promedio en las candidaturas a concejales de los municipios son sólo una muestra de la tarea pendiente.

La segunda es la salud, donde los derechos reproductivos están muy lejos de ser garantizados en Chile. Desde el acceso a la educación sexual para los jóvenes, los anticonceptivos para todas las mujeres y los hombres que lo deseen, el país muestra claras deficiencias (para muestra el escándalo surgido en torno a las JOCAS, que sólo se realizan en 50 colegios, siendo una necesidad nacional). A esto las mujeres agregan la necesidad de despenalizar el aborto, puesto que en la práctica sólo son castigadas las más pobres, y legislar sobre el aborto terapéutico. Finalmente exigen respeto de los derechos reproductivos. Que las mujeres y los hombres puedan decidir libremente cuántos hijos desean tener.

La tercera gran preocupación de las mujeres es lograr una mayor justicia económica. Hasta ahora no existen políticas específicas que consideren el impacto diferencial que la política económica tiene en las mujeres. Las políticas y programas existentes en los distintos ministerios no incorporan la dimensión de género en el diseño y evaluación, con resultados que contribuyen a reproducir la pobreza femenina.
 


Sabía que...
ratificar la Convención de Belem Do Pará es tarea del Parlamento.
En algo hemos avanzado
La violencia contra la mujer, una de las áreas prioritarias de preocupación durante la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, muestra importantes avances: la promulgación de la Ley de Violencia Intrafamiliar y la sensibilización de la sociedad sobre esta cruda realidad. No obstante, la aplicación de la ley es insuficiente porque no existen los recursos materiales y humanos necesarios para capacitar a los funcionarios judiciales y crear centros de atención a las víctimas de la violencia en todos los municipios.
    Las mujeres llamaron también la atención sobre la necesidad de una educación de calidad; sobre la necesidad de fiscalizar el respeto a las leyes laborales que afectan a las empleadas de casa particular; y sobre las reformas legales pendientes (la ley de divorcio; la ley que termina con la discriminación de los hijos ilegítimos; la creación de tribunales de familia en las comunas; el reconocimiento de las uniones de hecho y la fiscalización del pago de las pensiones de alimentos). Considerar estas preocupaciones expresadas por las mujeres es una tarea democrática en la cual todos tenemos responsabilidades.
 

otros
Argumentos

¿comentarios?

Argumentos para el cambio     ISSN 0717-2346

una publicación del:
CEM (Centro de Estudios de la Mujer)
Purísima 353, Santiago, Chile
teléfono: 777 1194, fax: 735 1230, correo-e:
cem@rdc.cl
http://www.cem.cl

Esta publicación es financiada por el Fondo para la Sociedad Civil creado por el Acuerdo de Cooperación Suecia-Chile, administrado por el SERNAM. Sin embargo, las expresiones y contenidos vertidos no representan, necesariamente, la opinión institucional del SERNAM.