78
noviembre
2008

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LA PREVENCIÓN DEL SIDA ES TAREA DE TODOS

      En los últimos meses, la muerte de una pareja aquejada de SIDA, la que no fue notificada de los resultados de sus exámenes de VIH, puso sobre el tapete la existencia de errores en los procedimientos de notificación a los portadores del virus a lo largo del país y sobre las responsabilidades que les caben al Estado, a la ciudadanía y a los propios sujetos sobre el control de este Síndrome.
     La oposición política al gobierno, especialmente la derecha, encontró una oportunidad para embestir contra él tratando de generar un ambiente de pánico ante un posible colapso sanitario. Como consecuencia de ello el gobierno perdió una gran ministra de salud que tuvo que renunciar para evitar los efectos políticos de esta embestida.
     El contenido de algunos editoriales, artículos periodísticos y programas de televisión se hicieron eco de las afirmaciones y alimentaron el temor frente a una posible crisis sanitaria. Una vez más la información y el tipo de debate no se refirió, salvo excepciones, a todas las aristas del problema y mucho menos se reflexionó sobre las concepciones que subyacen a las políticas de salud. Tampoco se consultó a las organizaciones de portadores de VIH y a otras que trabajan en la prevención. En situaciones en que se crea un clima de crisis, las evaluaciones y propuestas que circulan tienden a ser unilaterales y en este caso se promovió una respuesta de notificación compulsiva a todos los portadores sin respetar el principio de confidencialidad. Se sugería visitar a sus familias, coordinar informaciones con la policía y hasta se fue a los lugares de trabajo de los portadores. El grado de estigmatización del VIH hace especialmente grave no respetar la confidencialidad, tal como se hizo evidente en el despido de una persona notificada en su lugar de trabajo y en el ataque al hogar de una niña muerta a consecuencia de SIDA.
    Argumentos para el cambio quiere avanzar sobre estos temas. Mostrar la responsabilidad que les cabe al conjunto de la sociedad, a los sujetos, la ciudadanía y al Estado en la prevención y tratamiento del SIDA.


Sabía que...
...La tasa de incremento del VIH/SIDA es mayor entre las mujeres que entre los hombres, pero el número de hombres sigue superando al de las mujeres.

DE LOS DERECHOS Y LA RESPONSABILIDAD EN LA SALUD

    Los movimientos de derechos humanos, el aumento de los conocimientos y de los recursos destinados a la prevención y tratamiento del SIDA han disminuido los índices de prevalencia en muchos países, entre ellos, Chile. Asi mismo existe mayor conciencia de la necesidad de autocuidado y se ha atenuado la discriminación contra los portadores de VIH. En los años 80 el SIDA era visto por parte de la sociedad como una plaga y al Estado se le atribuía el rol de control de los portadores y enfermos. Esto llevó a discutir la pertinencia de promulgar normas que impidieran el libre desplazamiento de los portadores entre los diferentes países de Europa.
    Las propuestas de notificación compulsiva que violan el derecho a la confidencialidad transmiten la falsa idea de que sólo los portadores son responsables de la generalización de este síndrome y de que el Estado debe proteger a la ciudadanía con políticas de vigilancia de los sujetos afectados. Se supone que ellos no tienen capacidad de reflexión ni de actuar con responsabilidad. La ciudadanía y el Estado debieran, más bien, intervenir generando condiciones para el desarrollo de la autonomía y la responsabilidad personal que faciliten el autocuidado y el cuidado de otros.
     Por otra parte, además de los portadores, otros actores intervienen en el curso del síndrome. Hasta hace pocos años las empresas farmacéuticas actuaban para impedir la producción a bajo costo de los medicamentos necesarios para otorgar acceso universal al tratamiento en los servicios públicos. Fue preciso que gobiernos progresistas, movimientos de derechos humanos y de los propios portadores organizados hicieran prevalecer la prioridad de los derechos de los pacientes a una salud pública de calidad por sobre la búsqueda irrestricta de lucro de los laboratorios.
    Las concepciones de la jerarquía de la Iglesia Católica y su influencia sobre los medios de comunicación han obstaculizado la realización de las campañas preventivas diseñadas por el gobierno. Así por ejemplo, la Iglesia y algunos medios de comunicación se opusieron a promover el uso del condón y estigmatizaron la existencia de distintas orientaciones sexuales. La reacción de la derecha y de la Iglesia niega los cambios en los comportamientos sexuales y la reivindicación cada vez más generalizada de las personas a ejercer la sexualidad como producto de una decisión personal.
    Para detener el SIDA es necesario actuar a nivel cultural, político y legislativo y respetar las opciones de las personas. Se deben generar las condiciones de igualdad y de libertad para que las personas puedan regular libre y responsablemente su sexualidad, lo que significa cuidar de los otros y asumir las consecuencias que sus comportamientos tienen sobre sí mismos y sobre otras personas, comunidades y la sociedad.


Sabía que...
...El Sistema Auge (Acceso Universal con Garantías Explícitas de Salud) asegura la atención al 100% de los pacientes con SIDA y la prevención de la transmisión vertical (madre- hijo) a todas las mujeres embarazadas seropositivas y a sus hijos e hijas.

LOS RECURSOS INTERNOS DE LAS PERSONAS

    El autocuidado y el cuidado a los demás dependen no sólo de la existencia de políticas públicas, sino también de las condiciones que ofrece una sociedad para asegurar la igualdad y autonomía de las personas.
    El cuidado no deriva sólo de la información fidedigna a la que se accede ni de la existencia de políticas de salud. Depende también de la fuerza interna y de la visión de futuro que tienen las personas para contrarrestar la manipulación o la imposición y tomar decisiones libres sobre su sexualidad. Durante mucho tiempo los estereotipos de género y la dependencia de los hombres impedían a las mujeres poner límites a las demandas de sus compañeros sexuales. El temor a la soledad y al abandono lleva a otras mujeres a no cuidarse en sus relaciones sexuales. De esta manera las políticas deben contemplar acciones que estimulen la autoestima, la capacidad de decidir y las condiciones para desarrollar proyectos propios.
    Para los jóvenes, no cuidarse puede estar asociado a una particular concepción del riesgo y en las mujeres jóvenes a una supuesta afirmación de su independencia e igualdad. La homofobia también puede llevar a jóvenes homosexuales a no acercarse a los servicios de salud por el temor a ser “descubiertos” y expuestos a la discriminación en su medio. En los hombres mayores, la propensión al contagio puede asociarse al temor de perder la virilidad y el atractivo.
    Son muchas entonces las situaciones personales y circunstancias que pueden explicar el riesgo al contagio y, por ende, son diversas las medidas que deben tomarse.


Sabía que...
...La mortalidad por SIDA descendió en un 28% entre 2001 y 2006 y la transmisión del virus de madre a hijo de 30% en 1999 a 1,0 % en la actualidad.

TAREA DE TODOS Y TODAS

   Prevenir el SIDA es tarea de todas las personas, colectivos e instituciones. La principal labor del Estado es generar las condiciones de igualdad en el acceso a los recursos y favorecer el desarrollo de los sujetos que les permita regular libre y responsablemente su sexualidad.

Para ello es necesario:

  • Confiar en la capacidad de los sujetos de hacerse cargo de sus decisiones.
  • Generar las condiciones para una igual distribución de recursos externos y propiciar el desarrollo de sujetos responsables, con capacidad de decidir, cuidar y cuidarse.
  • Respetar el principio de confidencialidad y acompañar los procedimientos de notificaciones con consejerías responsables.
  • Tener en cuenta la subjetividad y las condiciones y circunstancias que hacen que algunos grupos y personas sean especialmente vulnerables.

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Argumentos para el cambio     ISSN 0717-2346

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