
| 39 diciembre 2000 | El sentido oculto del humor Muchas mujeres se han sentido violentadas o paralizadas cuando en un debate o en un intercambio de opiniones, la discusión se desvía, cambia de carril bruscamente y da lugar al comentario sarcástico, a la tergiversación de lo dicho, a la broma de mal gusto. Sin aviso, el interlocutor cambia de tono y hace una broma, que como un golpe bajo -en una expresión muy machista- pretende anular a la mujer como antagonista. Estas reacciones surgen casi siempre cuando se tocan los puntos sensibles del oponente que esta temeroso de perder poder. |
Sabía que... las bromas sexistas refuerzan la discriminación. | El humor como última trinchera En una conversación o debate, cuando la situación se torna incómoda para una persona ésta puede hacer una broma que al provocar risa y generar complicidad entre quienes la celebran, excluye violentamente al otro que es el objeto de la burla. Hace algunos años, en una comisión del Congreso, un parlamentario trató mediante un chiste de doble sentido frenar las aspiraciones de una mujer a presidir dicha comisión. El colega varón la mira maliciosamente cuando ella se saca la chaqueta y comenta: "tiene dos poderosas razones para optar a este cargo". De esta manera, se negaba su carácter de igual desviando la atención desde las cualidades que sustentaban su postulación hacia sus atributos físicos. A lo largo de nuestra vida, y últimamente con mucha mayor frecuencia, incluso por internet, circulan chistes llamados "feministas" y "machistas", a través de los cuales las mujeres son habitualmente presentadas, como seres impulsivos, carentes de cerebro y los hombres como obsesionados por su sexo, temerosos de perder la potencia y valorados sólo por ésta. Para todos ya es familiar la imagen inventada por los medios sobre las feministas como marimachos con bigotes y sobre todo "feas". Cuando una mujer intenta hacer evidente la agresión en el humor suele enfrentarse con la acusación de "tonta grave" o "exagerada feminista". Estos chistes no sólo son hostiles sino que dejan entrever los temores profundos, muchas veces no conscientes, que está provocando la transformación en las relaciones entre hombres y mujeres en la sociedad. Dejan traslucir el miedo que pueden suscitar la inteligencia y sensibilidad de una mujer al hacer tambalear la seguridad construida sobre la creencia de la superioridad de un sexo sobre otro, así como también, los miedos de las propias mujeres a asumir su libertad. |
Sabía que... los chistes contra la mujer reflejan miedo a perder poder. | Las distintas tonalidades de la comunicación Las personas pueden apelar a la ironía para poner un cristal de aumento frente a situaciones que aunque se consideran naturales, son en verdad inaceptables, o también para hacer evidentes nuevas situaciones que están provocando inseguridad y temores. En los últimos meses distintas obras teatrales representadas por mujeres muestran a través de escenas de carácter jocoso, los dilemas, las carencias y las privaciones que enfrentan las mujeres en un mundo donde las relaciones de hombres y mujeres devienen inciertas y cambiantes. El desencuentro amoroso, las expectativas mútuas insatisfechas y el temor a la competencia entre hombres y mujeres, son situaciones que han sido motivo de comedia. En estos casos la ironía permite tomar contacto con los problemas, sin sentirse víctima o victimario y atisbar sin angustia las nuevas realidades. En otros casos y en momentos de situaciones complejas y tensas, la broma oportuna distiende el clima, da un respiro, reafirma las complicidades y genera, por tanto, nuevas condiciones para seguir abordando el problema. La ironía se sustenta en una aguda percepción sobre el otro y las situaciones humanas que permite captar la característica central, la contradicción evidente y traducirla en forma breve en una broma. Desarrollar la ironía implica ponerse en un plano de igualdad con la otra, ser capaz de desarrollar distintos puntos de vista y tomar distancia de las propias e inmediatas reacciones frente a los hechos. Es importante entonces, afinar el sentido del humor como una forma de comunicación, a veces la única posible frente a temas muy complicados. Sin embargo, es necesario también reconocer cuando se busca nuestra complicidad ante un chiste cuyo contenido es agresivo hacia la mujer, las minorías o las características físicas de las personas, y buscar caminos para reaccionar sin colocarnos en el lugar de "la tonta grave". A veces basta con tener rapidez para responder ante una broma que en realidad es una agresión, para quitarle fuerza e impedir que nos afecte, pero esa es una práctica nada fácil. Necesitamos transitar por ese camino, desarrollar la imaginación y el ingenio para hacer que la risa no sea siempre a costa nuestra. Considerando que cada día más mujeres participan en nuevos espacios y ganan una mayor presencia en la sociedad, es importante estimular el sentido crítico ante las bromas, los chistes y el humor que seguramente suscitará su permanencia en espacios tradicionalmente masculinos y desarrollar formas de humor de contenido distinto. |
Sabía que... oponerse a los chistes machistas puede ser muy divertido. | El humor es algo serio: usémoslo para reir En la vida cotidiana podemos:
Desde las organizaciones e instituciones es posible:
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| otros Argumentos | Argumentos para el cambio ISSN 0717-2346 una publicación del: Esta publicación cuenta con el apoyo financiero del Instituto de la Mujer de España. |