
| 24 junio 1998 | Igualdad ante la Ley: Los hijos también Algunas veces en la historia veinte años pasan en un día. Esto puede suceder el próximo 8 de julio cuando se apruebe el proyecto de ley de filiación que ya cuenta con el consenso suficiente en el Parlamento. Durante semanas asistimos a un debate imposible de imaginar en otras latitudes. Pese a que la Constitución afirma la igualdad de las personas, existen opiniones que están de acuerdo con la existencia de personas de segunda y tercera clase en razón del nacimiento dentro o fuera del matrimonio. Esta discriminación no sólo atenta contra uno de los principios básicos de la sociedad moderna: la igualdad ante la ley con independencia del nacimiento, sexo, raza, credo religioso e ideas políticas, sino que también priva de afecto, protección, seguridad económica y reconocimiento social a los hijos llamados ilegítimos. Marcados de esta manera, ellos enfrentan mayores dificultades para desarrollarse como personas y ciudadanos dignos de respeto, afecto y estima. |
Sabía que... cada año, en Chile más de 100 mil niños y niñas son colocados bajo la categoría de ilegítimos. | Una Ley que marcará la historia de Chile En la actualidad se diferencia entre hijos legítimos e ilegítimos. Los hijos ilegítimos se diferencian a su vez en naturales -nacidos fuera del matrimonio pero reconocidos por uno o ambos padres- y los simplemente ilegítimos, no reconocidos por ninguno de los padres. Los hijos naturales son marcados con el estigma de haber nacido fuera de un "matrimonio legalmente constituido" y se los priva de la posibilidad de contar con la protección de una familia amplia conformada por abuelos, tíos, tías, primos/a. De acuerdo a la ley, los abuelos no son parientes y por ende, los hijos naturales no pueden heredarlos (en representación de sus padres), ni esperar protección y cuidado de ellos. La condición de hijos naturales e ilegítimos los hace "sospechosos" --frente a muchas personas, grupos e instituciones-- de ser portadores de una dudosa moralidad, lo que significa por ejemplo, que no sean recibidos en las casas de sus amigos o compañeros de colegio y que algunos colegios simplemente no los acepten. Sobre la base de que la norma legal actual que distingue entre hijos legítimos, ilegítimos y naturales transgrede el principio constitucional de igualdad de las personas ante la ley, la nueva ley establece:
Además:
En ausencia de una adecuada legislación de familia, la ley adelanta algunas disposiciones para proteger a sus miembros más vulnerables:
Los términos del proyecto suscitaron un amplio debate. Los discursos emitidos por las posiciones contrarias a la propuesta de ley se organizan en torno a dos ideas eje: la defensa de la familia y de los bienes patrimoniales. |
Sabía que... en todos los países desarrollados existe igualdad de los hijos ante la Ley. | Intereses creados y valores anticuados Para las concepciones más conservadoras reconocer la igualdad de derechos de los hijos socava la familia, núcleo básico de la sociedad. Alertan sobre los efectos negativos y contaminantes de un hijo extramatrimonial en los matrimonios de su padre o de su madre. Se alarman por las consecuencias que esto puede tener en la salud mental, en el desarrollo y oportunidades de los hijos legítimos y de sus cónyuges. Este tipo de argumento no se pregunta por las razones del nacimiento de niños extramatrimoniales. En lugar de llamar a los padres a asumir las consecuencias y responsabilidad por sus actos promueven la irresponsabilidad, la impunidad, el ocultamiento y la desprotección del más débil. Estas posiciones no dan cuenta tampoco de la diversidad de familias que hoy existen en el país ni les interesa las desigualdades legales que las diferencian. No consideran los casos de las familias formadas por parejas que han decidido unirse en forma estable sin casarse y tener hijos. Desconocen igualmente el derecho de mujeres o de hombres solos a tener y mantener su propia familia. Llama la atención la postura de algunos sectores de la Iglesia expresada en las declaraciones del Obispo de San Bernardo, Monseñor Fuenzalida, quien opinó que la distinción entre tipos de hijos no discrimina porque en verdad ellos no son iguales, siendo inconsecuente con uno de los principios básicos del cristianismo "la igualdad de las personas ante Dios". Y si bien el Obispo Errázuriz llama a los colegios católicos a no discriminar a los hijos ilegítimos, no llega a afirmar con contundencia su igualdad ante la ley. Por otra parte, los más conservadores están interesados en resguardar los derechos a la herencia y evitar su distribución en un número mayor de personas, privilegiando de esta manera, los intereses materiales sobre los valores éticos. Sin embargo, el problema de la sucesión concierne sólo a una pequeña y poderosa minoría ya que el 42% de hijos ilegítimos pertenecen a todas las clases sociales y la mayoría de ellos sólo pueden aspirar a que no se les prive de la mínima seguridad para vivir y educarse. |
Sabía que... la coexistencia de una familia legal con otra llamada "la casa chica" era una costumbre aceptada en el Chile del pasado. | El debate continúa Es importante que hombres y mujeres ejerzan su ciudadanía, participando en un debate que va más allá de la aprobación de un proyecto de ley y se refiere al tipo de democracia que estamos construyendo. La aprobación de la ley es indispensable pero puede no ser suficiente para poner fin a la discriminación. La democracia no debe olvidar:
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| otros Argumentos | Argumentos para el cambio ISSN 0717-2346 una publicación del: Esta publicación es parcialmente financiada por el Fondo para la Sociedad Civil constituído con aportes del gobierno de Suecia, administrado por el SERNAM, y por el Instituto de la Mujer de España. Sin embargo, las expresiones y contenidos vertidos no representan, necesariamente, la opinión institucional de estos organismos. |