22
abril
1998

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¿Por qué son necesarias las políticas de género?

Todos los años en el mes de mayo en su mensaje al país el Presidente da cuenta de los avances y propuestas del Plan de Gobierno. Forma parte del Plan de Gobierno un Plan de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres vigente desde 1994, cuya finalidad es asegurar que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades para desarrollarse y participar en todos los espacios de la sociedad. Se trata de eliminar las barreras sociales, económicas, políticas, legales y culturales de manera de asegurar las mismas posibilidades de logros a ambos sexos. Asimismo, se busca favorecer un desarrollo más integral de los hombres al propiciar una relación más íntima con sus próximos y su incursión en espacios considerados tradicionalmente femeninos. En lo inmediato intenta dar respuesta a las situaciones de desventaja evidente que sufren las mujeres, derivadas de su posición y menor poder en la familia y la sociedad tales como la violencia doméstica, las agresiones sexuales, la pobreza.
    Sin embargo, aun en ausencia de políticas explícitas, el Estado siempre influye en las formas en que se desarrollan las relaciones de género. Textos escolares, que en sus mensajes asocian a las mujeres con unas pocas actividades sociales y profesionales, generalmente menos valoradas, y a los hombres con un amplio abanico de realizaciones, desaniman a las mujeres a incursionar en nuevas actividades porque las consideran masculinas o creen tener menos habilidades para desarrollarlas.
    El Estado tiene entonces la responsabilidad de elaborar en forma consciente y explícita políticas de género para contrarrestar los efectos negativos de las fuerzas sociales, culturales o del mercado que producen desigualdad entre los géneros y la mayor exclusión social de las mujeres.
    
Argumentos analiza en este número el sentido de las políticas de género. Propone que hombres y mujeres participen activamente en los debates acerca de este tema y den seguimiento a los compromisos establecidos por el gobierno.
 
 


Sabía que...
al considerar el Indice de Desarrollo relacionado con la Mujer, Chile baja 15 puestos en el ranking mundial respecto a su ubicación en el Indice de Desarrollo Humano...
Orígenes y expresiones de la desigualdad
Las desigualdades entre hombres y mujeres se construyen en diferentes ámbitos sociales y en las distintas instituciones. Las ideas y creencias sobre lo femenino y masculino, las normas que regulan el comportamiento de hombres y mujeres, la división sexual del trabajo, entre otras, intervienen en la construcción de las relaciones de género y estimulan el desarrollo de rasgos psicológicos y sentimientos distintos en uno y otro sexo. Por eso afirmamos que la realidad social es sexuada y que las experiencias de hombres y mujeres los diferencian a lo largo de toda la vida.
    Las desigualdades de género se expresan a nivel socioeconómico y cultural. A nivel socioeconómico se manifiestan en la división sexual del trabajo, en las menores oportunidades de las mujeres para acceder al mercado de trabajo, en la baja calidad de la mayoría de los empleos femeninos y en la privación de bienes materiales indispensables para llevar una vida independiente. Al mismo tiempo, las mujeres son constantemente presionadas a interpretar y representar la realidad de la misma manera como lo hacen los varones. Muchas se han visto obligadas a aceptar una decisión por no tener la confianza suficiente para proponer una alternativa. Deben hacer más esfuerzos que los hombres para ser escuchadas y valoradas. Son poco mencionadas en los discursos y sus puntos de vista rara vez se reflejan en las producciones científicas y culturales. Son menos invitadas a participar de debates públicos aun cuando cuenten con la calificación necesaria. Pareciera ser que sólo los hombres fuesen capaces de moverse en los espacios públicos. Por otra parte, las mujeres son tratadas con menos respeto; se asocia, por ejemplo, lo femenino a lo débil y cobarde, se estimula la agresión sexual como muestra de masculinidad y se acepta el acoso sexual. Estas formas de desigualdad constriñen la libertad de acción de las mujeres y les dificulta una comprensión positiva de sí mismas.
    Desde tiempos remotos las mujeres vienen resistiendo y transformando estas formas de dominio. En las últimas décadas, asociadas entre sí han creado un nuevo discurso, han elaborado nuevas demandas, han desplazado los límites de lo que se considera privado y público, logrando que los problemas que se derivan de las relaciones de género sean considerados públicos y objeto de políticas.
 


Sabía que...
según Naciones Unidas, Informe PNUD 1995, las mujeres en los países en desarrollo realizan un 53 % de todas las actividades económicas y de esas actividades un 66% no se registran en el Sistema de Cuentas Nacionales...
Políticas públicas con perspectiva de género
Hacer políticas públicas con perspectiva de género significa, en primer lugar, favorecer la organización y participación de las mujeres como sujetos sociales para asegurar que sus puntos de vista sobre los distintos problemas públicos y sus demandas sean considerados. La violencia que se ejerce contra la mujer no habría dado origen a una ley sin la existencia de numerosas y diferentes mujeres organizadas, dispuestas a reconocer y compartir sus experiencias de violencia, a superar sus efectos negativos y alentar a otras a recorrer su propio camino. Resulta casi imposible pensar en políticas de cuidado infantil sin la presencia de mujeres que afirmen su derecho al trabajo y denuncien la doble jornada a la que están sometidas la mayoría de las trabajadoras. Tampoco es fácil imaginar la presencia de más mujeres en política sin el apoyo mutuo entre ellas y sin la presión sobre los partidos para acceder a lugares de decisión.
    Hacer políticas de género implica reconocer el carácter sexuado de la realidad. Obliga a autoridades y planificadores a preguntarse por la realidad de hombres y mujeres en el momento de diseñar las políticas. Exige también anticipar los efectos que cualquier política puede tener en las relaciones de género.
    Hacer políticas de género significa realizar esfuerzos sistemáticos para redistribuir en forma más justa los recursos entre hombres y mujeres a través de reformas legales, programas y servicios. Significa estar atentos a un acceso más igualitario a los recursos económicos, la educación, la cultura y la investigación. Y, asimismo, es necesario asegurar una presencia paritaria de las mujeres en las organizaciones sociales y políticas.
    Hacer políticas de género le significa al Estado abordar problemas nuevos, como el de la violencia, el embarazo adolescente, la jefatura de hogar femenina entre otros, definirlos y buscar formas de solución a través de la ejecución de políticas específicas.
    Las políticas de género constituyen un estímulo importante a la modernización y democratización de los Estados. Es imposible pensar en políticas de género efectivas sin la participación de las mujeres en el diseño y evaluación. Por otro lado, el carácter multicausal de las desigualdades de género exige la elaboración de políticas integrales y un esfuerzo de coordinación permanente entre los distintos sectores. No se puede, por ejemplo, favorecer una mejor incorporación de la mujer en el mercado de trabajo y desarrollo laboral, sin un esfuerzo mancomunado del Ministerio de Educación y el de Trabajo, sin campañas comuni-cativas que cambien las representaciones sociales asociadas a cada sexo, sin servicios de cuidado infantil y sin un cambio en la organización de los servicios sociales. Y, finalmente, tampoco es posible su incorporación equitativa sin la consulta a las mujeres trabajadoras en los distintos espacios de negociación social.
 


Sabía que...
la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer tiene carácter vinculante, es decir que obliga a los gobiernos a cumplir con sus disposiciones...
Por una participación ciudadana en las políticas de género
Los problemas de género como temas de política explícita se han incorporado recientemente al Estado por lo que no están ni suficientemente legitimados ni institucionalizados En muchos sectores se levantan voces que dudan sobre la conveniencia de que el Estado los aborde y, a menudo, su tratamiento depende de la voluntad política de las autoridades.

Resulta entonces urgente asumir un conjunto de medidas que aseguren el cumplimiento de las responsabilidades y compromisos asumidos por el Gobierno:

  • Fortalecer mecanismos institucionales como el SERNAM, encargado de coordinar políticas con los distintos sectores, a fin de que consideren la perspectiva de género en sus acciones y propongan programas para abordar problemas específicos de las mujeres.
  • Difundir y dar seguimiento a los compromisos asumidos por el Estado en relación a la igualdad de género en distintos eventos internacionales: convenciones, conferencias, cumbres internacionales.
  • Establecer canales de escucha y participación de diferentes grupos de mujeres con los distintos niveles del Estado.
  • Propiciar amplios debates culturales sobre el tema.
  • Favorecer la asociatividad de las mujeres y estimular su producción cultural para que puedan desarrollar sus puntos de vista y opiniones, y elaborar sus demanda.
     

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Argumentos para el cambio     ISSN 0717-2346

una publicación del:
CEM (Centro de Estudios de la Mujer)
Purísima 353, Santiago, Chile
teléfono: 777 1194, fax: 735 1230, correo-e:
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Esta publicación es parcialmente financiada por el Fondo para la Sociedad Civil constituido con aportes del gobierno de Suecia, administrado por el SERNAM, y por el Instituto de la Mujer de España. Sin embargo, las expresiones y contenidos vertidos no representan, necesariamente, la opinión institucional de estos organismos.