86
abril
2010

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EXTENSIÓN DE LA LICENCIA POSTNATAL, DERECHOS DE MADRES Y PADRES Y RESPONSABILIDAD DE LA SOCIEDAD

      En estas últimas semanas Alejandra Sepúlveda, presidenta de la Cámara de Diputados, y Carolina Goic, diputada demócrata cristiana, presentaron una iniciativa legal –apoyada por 118 diputados/as– que ha vuelto a poner en el debate la prolongación de la licencia postnatal a seis meses.
      Existe una coincidencia muy extendida sobre los beneficios que alargar el postnatal tiene para los hijos/as, así como para responder a algunas de las necesidades y tensiones psicológicas de las madres que vuelven al trabajo dejando a bebés sin la seguridad de que recibirán el cuidado físico y psicológico que necesitan. Pero también existe acuerdo en que esta medida aislada –sin considerar el conjunto del sistema de cuidado ni las características del mercado de trabajo ni las diferencias en las condiciones de trabajo, ni la responsabilidad del Estado ni los patrones culturales vigentes– tiene el riesgo de hacer recaer sobre las mujeres los costos de la extensión de las licencias.
      Las propias trabajadoras han experimentado los costos de la maternidad en el trabajo, en sus salarios, en la dificultad para ascender y en el acceso a programas de capacitación. Dan cuenta también de las presiones implícitas o explícitas en el lugar de trabajo para que no hagan uso de derechos tales como las horas de lactancia que les corresponden por ley.
      Estamos entonces frente a un problema complejo, condicionado por múltiples factores: las expectativas y proyectos personales de madres y padres, no siempre coherentes entre sí; la fuerza social de las mujeres como trabajadoras; las expectativas y los discursos sociales y culturales, y la institucionalidad vigente. Asimismo inciden las visiones sobre las responsabilidades sociales del Estado y del mercado en el desarrollo y el bienestar.

     Argumentos para el cambio quiere reflexionar sobre la complejidad de este problema para que la solución que se le dé sea realmente beneficiosa para las mujeres y el bienestar de la sociedad, lo cual pasa por redistribuir el cuidado entre ambos padres, la familia, el Estado y el mercado.


Sabía que...
...Según una encuesta de Comunidad Mujer, el 68,7% de las chilenas considera que la propuesta de extender el postnatal a 6 meses generará un desincentivo para la contratación de mujeres.

CAMBIOS EN LAS ASPIRACIONES, CAMBIOS EN LOS DERECHOS

      Hasta hace pocas décadas, en la cultura occidental la sexualidad, la reproducción, la maternidad, la crianza y el cuidado de las personas fueron considerados temas privados, adscritos a las mujeres como parte de sus funciones naturales. Estas sociedades se organizaban en torno a una rígida división sexual del trabajo, a la separación de los espacios públicos y privados con una menor valoración y reconocimiento otorgados a las mujeres.
      Esta situación ha ido cambiando. Las mujeres han adquirido ciudadanía y en la actualidad bregan por el derecho a representación política, alcanzan mayores niveles educativos e ingresan crecientemente al mercado de trabajo donde ocupan diferentes posiciones, aunque manteniendo desventajas respecto a los hombres.       La presencia de las mujeres fuera del hogar, la ampliación de sus redes sociales, el ingreso al trabajo y a la educación han contribuido a elevar su autoestima y a ubicarse en situaciones de menor desequilibrio de poder y mayor capacidad de negociación que en el pasado. Su salida al mundo público les ha permitido poner la violencia contra la mujer como tema público y reclamar sus derechos en el campo de la sexualidad y de la reproducción, tales como la posibilidad de optar entre tener o no tener hijos, su número y frecuencia y las condiciones en que quieren criarlos, así como el tipo de familia que aspiran a construir, entre otros. Las mujeres de los distintos estratos socioeconómicos desean trabajar remuneradamente, estudiar y decidir sobre los asuntos públicos.
      Una mayor conciencia de los derechos individuales de las mujeres, de los niños/as, de los adultos/as mayores a nivel personal y social ha debilitado la idea de la familia como un todo compacto y homogéneo que fusionaba el proyecto familiar y el proyecto del "jefe" de familia, en el caso de que este exista.
      Son estos cambios los que hacen posible poner como temas públicos el cuidado, el desarrollo de las futuras generaciones y la redistribución entre hombres y mujeres en el uso del tiempo total de trabajo.


Sabía que...
...El 72% de las mujeres del grupo más vulnerable no cuenta con período prenatal, ni con postnatal, ni con licencia en caso de que su hijo o hija menor de un año se enferme gravemente.

PROLONGACIÓN DEL POSTNATAL Y MUCHO MÁS

      Pese a los avances logrados, el tema del cuidado sigue estando adscrito a las mujeres como función natural, obviando la responsabilidad de los padres y el papel que le cabe al Estado y al mercado en la reproducción social y en el cuidado y desarrollo de las personas.
      Una organización social de los cuidados equitativa y eficaz es vital para el bienestar y la reproducción de la sociedad. Las tareas de cuidado se van incrementando, entre otras razones, por la prolongación de la esperanza de vida y el consecuente aumento de los adultos mayores dependientes, las crecientes necesidades formativas de niñas, niños y adolescentes, que son cada vez más complejas en una sociedad en permanente transformación.
      Por estas razones, es el conjunto de la sociedad el que debe asumir la responsabilidad. El Estado debe hacerse cargo de servicios de cuidado y protección a lo largo del ciclo vital, ofreciendo servicios de calidad. Las políticas de cuidado de los recién nacidos y de los niños/as deben estar dirigidas a los padres y las madres para romper la asociación cuidado-mujer y reemplazarla por aquella de cuidado y bienestar social. Igualmente, el mercado debe proveer servicios de calidad y reconocer los derechos de trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares, a la vez que deben propiciarse políticas de corresponsabilidad entre hombres y mujeres en el trabajo productivo y reproductivo.
      Desde nuestra perspectiva, la prolongación del postnatal a seis meses para cumplir con los objetivos que se propone debe ser flexible. Esto es permitir el ingreso paulatino de las mujeres al trabajo luego de los tres primeros meses, con licencias necesariamente compartidas con los padres. Esta distribución de responsabilidades con los padres contribuye a evitar la discriminación de las trabajadoras por su condición de madres, es más equitativa para los hombres que cada vez más desean participar de la crianza de sus hijos e hijas, y satisface lo que diferentes investigaciones señalan: el apego al padre es necesario y saludable para el desarrollo de niños y niñas.


Sabía que...
...El porcentaje de mujeres trabajadoras ocupadas desprovistas de protección en caso de tener un hijo o hija cae a medida que se sube en el nivel de ingresos, reduciéndose a 14% para las mujeres del decil de ingresos más altos.

De acuerdo a lo antes expuesto consideramos:

  • que las licencias postnatales debieran cubrir a todas y todos los trabajadores, independientemente de la relación laboral en que se encuentren;
  • que la prolongación del postnatal responde a una mayor conciencia de derechos de las mujeres, de hijos e hijas y de la responsabilidad de ambos padres y de la sociedad sobre la crianza;
  • que se deben implementar mecanismos de fiscalización para evitar repercusiones laborales negativas para las mujeres y establecerse derechos postnatales compartidos por padres y madres;
  • que este derecho debe ser ejercido en forma flexible de acuerdo a las necesidades de ambos padres, de sus proyectos de vida y en forma negociada con los lugares de trabajo. Asimismo se deben implementar medidas que resguarden la elección libre de presiones.

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Argumentos para el cambio     ISSN 0717-2346

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